“…es preciso ser cuidadosos: ni la ética es abstracta, ni debe darnos un baño de supuesta superioridad moral. Ética sí, pero no como sinónimo de dejarnos matar. La judía no es una ética del martirio ni una postura sacrificial. Nuestra posición no es poner la otra mejilla. La figura de la víctima no nos enaltece