Solo era necesario un chispazo para que el antisemitismo, que se encontraba apaciguado luego del Holocausto, brotara nuevamente en Occidente de un modo desenfrenado, y el conflicto de medio oriente ha sido la mecha que ha encendido esa bomba. Si Europa no recupera el coraje moral para defender sus principios, cederá terreno a una ideología