Infobae- por Alberto Amato En un proceso con pruebas falsas el capitán del ejército francés fue condenado a prisión perpetua, a una humillante degradación y al destierro. Pero todo era una gran farsa: Alfred Dreyfus era inocente. La motivación antisemita y el extraordinario “Yo acuso” de Emile Zola. Foto: Apic/Getty Images Las grandes infamias también