Sobreviviente del secuestro masivo de Boko Haram en Chibok: «Muchos todavía niegan que sea cierto lo que nos sucedió»

31/Ago/2016

Infobae, Por Nicolás Villar

Sobreviviente del secuestro masivo de Boko Haram en Chibok: «Muchos todavía niegan que sea cierto lo que nos sucedió»

Una de las 276 jóvenes estudiantes
secuestradas en abril de 2014 por el grupo terrorista relató la brutal
experiencia vivida y reclamó desde Miami la liberación de sus compañeras en
cautiverio.
Hasta la noche del 14 de abril de 2014, Saa
(cuyo verdadero nombre fue cambiado para preservar su identidad) vivía una vida
bajo la relativa normalidad que implica ser una joven mujer en el norte de
Nigeria.
A pesar de la creciente amenaza que ya
representaba en ese entonces Boko Haram -el sanguinario grupo terrorista que
desde 2002 comenzó a poner de rodillas a Nigeria- la joven de sólo 18 años
continuaba asistiendo a la escuela alentada por sus padres, quienes nunca
supusieron lo que sucedería esa fatídica noche.
Decenas de mercenarios irrumpieron en la
escuela de mujeres ubicada en el pueblo de Chibok, al norte de Nigeria,
secuestrando en el proceso a 276 niñas, en lo que se convertiría en uno de los
secuestros en masa más atroces de la historia moderna.
La tragedia que despertó indignación a nivel
mundial puso el foco sobre la administración del presidente nigeriano en
ejercicio en ese momento, Goodluck Jonathan, y su falta de iniciativa para
responder ante la crisis humanitaria. Su sucesor y actual primer mandatario
Muhammadu Buhari no logró cambiar el estado de situación y continúa siendo
cuestionado por su falta de accionar.
Mientras tanto, desde el continente americano,
la primera dama de los Estados Unidos se convertiría en una de las líderes
mundiales con mayor involucramiento en una campaña de concientización que llegó
a ser tendencia en redes sociales en la que se reclamaba el regreso a salvo de
las niñas a sus hogares.
En una evento llevado a cabo este lunes en el
Adrienne Arsht Center for the Performing Arts del condado de Miami-Dade, la
congresista por el estado de la Florida Frederica Wilson y una de las mayores
responsables en instalar en la agenda de Washington la necesidad de rescatar a
la niñas secuestradas, se sumó a al reconocido abogado especialista en Derechos
Humanos internacionales Emmanuel Ogebe y al presidente del International Press
Institute (IPI), John Yearwood, con el objetivo de tratar en profundidad la
preocupante temática de la esclavitud infantil.
Luego de la reciente aparición con vida y con
un bebé de cuatro meses en brazos de Amina Ali el pasado mayo, sumado a la
difusión por parte de Boko Haram de un video en donde se logra identificar a
algunas de las jóvenes secuestradas con vida junto a sus captores, el
presidente Buhari se ha visto obligado a ceder ante la presión mundial y ha
comunicado estar dispuesto a intercambiar prisioneros de Boko Haram por las
niñas secuestradas de Chibok.
El reconocido anfitrión del canal de noticias
Local 10 WPLG de la cadena ABC, Calvin Hughes, ofició de moderador del evento y
no dudó en preguntarle a la sobreviviente del secuestro masivo si sentía algún
tipo de remordimiento por haber logrado escapar dejando atrás a sus compañeras
de escuela.
«Yo no siento culpa en lo más mínimo,
dado que creo que Dios tenía otro propósito para mi. Ahora estoy aquí con
ustedes contándole al mundo mi historia, todavía mucha gente piensa que no
sucedió. Mucha gente dirá «Esto realmente pasó» y harán algo al
respecto para rescatar a las niñas que siguen secuestradas».
Luego de tener el coraje de saltar del camión
donde viajaba junto a las otras estudiantes cautivas, hoy Saa vive en los
Estados Unidos y se encuentra estudiando medicina con el objetivo de algún día
poder salvar vidas en su Nigeria natal.
A más de dos años del secuestro masivo que
puso en vilo al mundo entero, 218 jóvenes todavía esperan en cautiverio ser
rescatadas, símbolo de la desgarradora crisis humanitaria que viven millones de
personas del género femenino, en la que sus derechos humanos están siendo
dejados de lado ante la creciente amenaza mundial del fundamentalismo
religioso.