El próximo domingo 7 de octubre, al salir las primeras estrellas, comenzará la festividad de Sheminí Atzeret. Y a la noche siguiente, lunes 8 de octubre, será Simjat Torá, concluyendo pues, con ambas, el tradicional ciclo de festividades del mes hebreo de Tishrei (setiembre-octubre).Si bien, por un lado, se considera que forman parte de Sucot, por el otro constituyen dos festividades independientes, durante las cuales no rige la prescripción de permanecer en la Sucá.En Israel, Sheminí Atzeret y Simjat Torá se celebran en el mismo día. En la diáspora, en cambio, se festejan durante dos días distintos, a continuación uno del otro.La Torá se refiere a Sheminí Atzeret. En una de las fuentes en las cuales se hace referencia a Sucot (Levítico 23.36) allí se la menciona. Dentro del contexto dice: “… y el octavo día (Sheminí Atzeret) también será sagrado para ustedes y deberán presentar ofrenda a D´os”.Sheminí Atzeret se puede traducir como “asamblea solemne del octavo día”. Parecería ser que comenzó a celebrarse como una festividad de características propias luego de la dedicación del Primer Templo por parte del Rey Salomón y más aún luego del retorno de los judíos del exilio babilónico (Nehemías 8:18). En cuanto a la liturgia, lo que caracteriza a este día es la Tefilat Geshem, plegaria por las lluvias. Se le pide a D´os que conceda lluvia abundante durante la estación de las lluvias próximas – en una región del mundo en la cual el agua siempre escasea- a fin de que se pueda acumular agua suficiente como para cubrir las necesidades de los meses en que suele faltar.Por otra parte, el día de Sheminí Atzeret se pronuncia en las sinagogas la oración llamada “Izkor”, en recuerdo de los familiares más cercanos que ya no se encuentran físicamente junto a nosotros.Al día siguiente es Simjat Torá (alegría de la Torá). Aquí no hay fuente bíblica. Era desconocida durante la época del Talmud y se cree que fue celebrada por primera vez por los judíos de Babilonia – época de los sabios llamados Geonim – probablemente para conmemorar la adopción del ciclo anual de la lectura de la Torá.Lo más importante es que finaliza en este día – e inmediatamente recomienza – la lectura de la Torá. Como para demostrar que dicha lectura, tan trascendental para el pueblo judío, es un ciclo que nunca tiene fin. Concluye con la sección que habla sobre el fallecimiento de Moisés y recomienza con la primera sección, la que se refiere a la creación del mundo y del hombre tal como lo entiende la Torá. Se convoca a la lectura y a las bendiciones correspondientes a todos quienes se encuentran presentes en la Sinagoga en ese momento. Sin embargo, son las Hakafot – procesiones- las que marcan el acontecimiento singular del día.Previo a la lectura, se extraen los rollos de la Torá del Arón –armario donde se encuentran guardados- distintas personas los reciben, se los van pasando de unos a otros, cantando y bailando dentro del recinto sinagogal, más allá de distintos matices en las costumbres que pudiera haber. Las Hakafot son mínimo siete. La actividad, pletórica de la alegría, puede durar hasta altas horas de la noche. A la mañana siguiente se repite, aunque con menor duración. El momento de las Hakafot es aquel en el cual la alegría, combinada con espiritualidad, llega a su punto culminante.Simjat Torá, alegría de la Torá. Lo más sagrado que el pueblo judío posee. Su razón de ser.
Shemini Atzeret y Simjat Torá, cuando la alegría llega a su máxima expresión
05/Oct/2012
Lic. Rafael Winter (Rufo) para CCIU