Gadafi promueve un clima de guerra civil en las calles para sofocar la revuelta y mostrar fuerza pese a la cascada de dimsiones en el Ejército y el Gobierno.- Las ciudades del este celebran su liberación.
Gadafi promueve un clima de guerra civil en las calles para sofocar la revuelta y mostrar fuerza pese a la cascada de dimsiones en el Ejército y el Gobierno.- Las ciudades del este celebran su liberación.
El enviado de la BBC a Libia, Jon Leyne, es uno de los primeros periodistas que ha entrado a ese país desde que las protestas antigubernamentales estallaron la semana pasada. Está informando desde el este del país, donde las fuerzas armadas abandonaron al coronel Muamar Gadafi.
Como si democracia islámica fuera menos oxímoron que círculo cuadrado.
Irán tiene un pie en el Mediterráneo. Ahora. Es la única novedad tras la caída de Mubarak. Desde 1979, cuando los ayatollahs tomaron el poder y mutaron el humano despotismo del Shah por el divino de la teocracia, el paso de Suez estaba vetado a los navíos militares iraníes. Ha dejado de estarlo.
Otra pieza despótica del ajedrez mundial empieza a perder su lugar en el tablero. La misma rabia ciudadana que deshizo los regímenes de Túnez y Egipto, e hizo tambalear luego los autocracias o las monarquías de papel y petróleo de Bahrein, Yemen y Jordania, se vuelca ahora contra el coronel Khadafi. El líder libio, repudiado por la comunidad internacional e integrado luego a golpes de contratos petrolíferos millonarios, sacó su carta de identidad vigente desde hace 42 años: represión y matanza.