Vestir cualquier tipo de velo islámico, o no, “es una opción personal”, definió en diálogo telefónico con la diaria una musulmana sudanesa de 27 años que vivió 11 en Francia y siete en Estados Unidos antes de volver a su país. Lamisse Abdel Raman también opinó que la prohibición francesa del velo integral, a pesar de ser “legítima”, es “un error” porque “eso puede alimentar los extremismos”.