Varios son los escenarios en los cuales se llega a discusiones complejas frente a temas álgidos de la vida internacional. No obstante, la toma de posiciones analíticas, con fundamentación objetiva y un soporte argumentativo sólido, normalmente facilita que dichas discusiones queden saldadas de buena manera. Eso es lo que ha venido sucediendo con el tema del fundamentalismo y su asociación reiterada con el mundo islámico y las doctrinas religiosas. Es un argumento que debe sacarse de ese absurdo esquema. En las siguientes líneas se hace extensiva la invitación a dilucidar el tema desde una óptica conceptual.