¿Pensar, debatir? ¡Eso es de derechas! ¡Para qué debatir ideas si ya tenemos a sor Maruja Torres! El último ejemplo, ¿cómo no?, viene de la mano de un ciclo de conferencias de Amics de la Unesco sobre Israel. Titulado «Els dilluns d’Israel», analiza la realidad de ese pequeño país a lo largo de diez conferencias. Pero las buenas gentes de la Unesco han cometido un grave pecado, condenado en el catecismo del buen progre con la pena del estigma: han querido escuchar, por una vez, al otro lado.