Oasis y desierto forman una pareja inseparable en amplias zonas del Sahara africano – se pronuncia Sájara y el término as – Sahra nomina en árabe lo que realmente es: un lugar desprovisto de gente, salvo en los oasis. En el Medio Oriente se le llama Midbar o Arabá, en hebreo, y Badiya, en árabe.
Aquí, en este teatro donde transcurren la acción y la pasión del mundo bíblico y donde la guerra entre los hijos de Sarah (la señora, la princesa, en hebreo) y de Agar (la extranjera, y por ende la esclava, que eso era) sigue ardiendo hoy al igual que otrora, se repitió una y otra vez ese enfrentamiento ancestral.