Embajadas estadounidenses arden por todo Oriente Medio y más allá. El islam yihadista muerde la mano que le ayudó en las revoluciones. Adoptar la teoría de que la rabia homicida colectiva es culpa de una película anodina acerca de Mahoma que corre por internet es ridículo. No se trata de caricaturas, ni de películas, ni de agravios: el análisis de lo querida que es la figura de Mahoma en el islam es comparable a lo apreciada que es la figura de Jesús para los cristianos.