Milagrosamente los judíos han sobrevivido a cualquier tipo de adversidades y mucho de esto gracias a la diáspora. Hoy en día, aunque tenemos un Estado de Israel, sigue habiendo judíos en todo el mundo. Incluso en lugares que nunca se imaginaron.
Milagrosamente los judíos han sobrevivido a cualquier tipo de adversidades y mucho de esto gracias a la diáspora. Hoy en día, aunque tenemos un Estado de Israel, sigue habiendo judíos en todo el mundo. Incluso en lugares que nunca se imaginaron.
La Tierra Santa es nuevamente foco de atención con motivo de los actos terroristas que vienen sacudiendo a israelíes y a palestinos desde hace algunas semanas. En medio de la violencia, los analistas se preguntan si se avecina una tercera intifada, o si esta ya es una realidad asentada. Sin embargo, en cualquier caso, la pregunta obvia es por qué está sucediéndose semejante escalada, por qué en este momento y qué responsabilidad puede atribuírsele a cada bando.
En las últimas dos semanas el número de ataques individuales, que ya había comenzado, se ha multiplicado hasta adquirir ribetes masivos que, sin embargo, no admiten aún, por sus características ni por su envergadura, la calificación de “tercera Intifada”.
Acerca de la forma de describir las dos semanas de ataques palestinos que comenzaron cuando el Hamás mató a una pareja de judíos que se dirigían con sus cuatro hijos por el norte de Cisjordania. Dos días más tarde, un adolescente palestino apuñalaba a muerte a dos israelíes en la Ciudad Vieja de Jerusalén, y también hería a una mujer y a su bebe de 2 años de edad. Horas más tarde, otro palestino portador de un cuchillo fue muerto a tiros por la policía israelí tras haber atacado y herido a un niño israelí de 15 años de edad, en el pecho y en la espalda.