La letra de la «Canción por la paz», escrita en una hoja de papel que después guardó en su saco, fue entonada por Itzjak Rabin junto a más de 100 mil personas que ese sábado 4 de noviembre de 1995 colmaban la Plaza de los Reyes de Israel, en Tel Aviv, rebautizada después con su nombre. Un poco después, cuando se dirigía hacia su automóvil y la plaza seguía entonando consignas esperanzadas de un futuro de convivencia, Yigal Amir le disparó tres veces a quemarropa y por la espalda.