El trágico destino de los refugiados palestinos de la guerra árabe-israelí de 1948 ha recibido considerable atención internacional, pero es dable recordar que esa misma guerra precipitó otro éxodo en la región: el de casi un millón de judíos residentes en tierras árabes. Junto con los casi 600.000 árabes que abandonaron Palestina durante la guerra de la independencia de Israel, más de 850.000 judíos fueron forzados a emigrar de Argelia, el Líbano, Egipto, Irak, Libia, Marruecos, Siria, Túnez y Yemen.