Los enfrentamientos en los campus universitarios que rodean el conflicto palestino-israelí son más turbulentos que nunca. En un paso inusual en favor de Israel y con el fin de hacer frente a la atmósfera violenta que existe en la Universidad de California, la gestión de la institución formuló un documento que define el antisionismo como antisemitismo y que provocó un nuevo debate sobre los límites de la libertad de expresión.