Los ataques terroristas en la Ciudad Vieja de Jerusalem son una realidad recurrente. El último incidente llama la atención porque los agresores lograron ingresar al complejo del Monte.
Los ataques terroristas en la Ciudad Vieja de Jerusalem son una realidad recurrente. El último incidente llama la atención porque los agresores lograron ingresar al complejo del Monte.
Es común que cada vez que se anuncia un concierto en Israel se desate una batalla con el BDS, la sigla en inglés de «boicot, desinversión y sanciones». Sin embargo y tras soportar semanas de intensas presiones de grupos pro-palestinos, la banda británica Radiohead rompió el boicot. De este modo, el parque Hayarkon se vistió de fiesta para el concierto más largo de los últimos 11 años del grupo, para 50 mil israelíes.
Todos recordamos el atentado terrorista del pasado viernes en Jerusalem, con el resultado de dos policías asesinados. Pues para diversos medios de la prensa española, fue más importante destacar la muerte de los terroristas que la de las víctimas asesinadas. Este relato sobre la actualidad de Israel -el israelí como atacante y victimario y el terrorista como agredido y víctima haga lo que haga- revela una estructura más profunda que reaparece cada cierto tiempo con renovadas fuerzas: el judío como sospechoso habitual, como agresor constante, como asesino de indefensos.
Según el estudio publicado en la revista Scientific Reports por un equipo internacional liderado por investigadores israelíes, los neandertales en Levante constituían una población resistente que sobrevivió exitosamente en cuevas y paisajes abiertos hace 60.000 años, cuando la dispersión de seres humanos modernos llegó a la región. El estudio se centró en los restos esqueléticos de dos seres humanos del sitio al aire libre de Ein Qashish, a orillas del arroyo Kishon en el norte de Israel. Los análisis demostraron que estos huesos representan los primeros restos de Neanderthal fuera de cuevas en el Levante, y están entre los escasos hallazgos por todo el mundo. Los restos fueron fechados a finales del Paleolítico Medio, entre 70.000 y 60.000 años atrás por la Dra. Naomi Porat del Instituto Geológico de Israel.