Recientemente, en las páginas de este mismo medio (Alcalá Hoy de España), un artículo de opinión hablaba del “lento genocidio del pueblo palestino”. Tan lento, que no sucede. No existe ninguna “liquidación”, ni “extermino”, ni “eliminación” de dicho pueblo. El hecho de tildar a Israel de “genocida”, como vemos, no responde a una realidad tangible, sino a una finalidad propagandística: crear un estado emocional para difamar al estado judío, convirtiéndolo de algún modo en equivalente a los verdugos que en su día casi lograron liquidarlos.