Sacarse varios pesos

28/Ago/2012

El País, Uruguay, Domingos

Sacarse varios pesos

El empresario Daniel Saps cuenta cómo es padecer obesidad en Uruguay, cómo quitarse 50 kilos y poder correr maratones.
Daniel Saps (48) es contador público y empresario en el ramo de los electrodomésticos. Desde la niñez luchó contra la obesidad, en un combate con algunas victorias y muchas recaídas que duró más de tres décadas. Antes de cumplir 35 años alcanzó los 145 kilos de peso. Aproximadamente un lustro después, en junio de 2003 y en Porto Alegre, pudo correr su primer maratón.
Así, De 145 kg a 42 km, de obeso a maratonista (edición de autor, 109 páginas, $ 280) es más que un juego número-lingüístico de palabras. Es también el testimonio del esfuerzo por un cambio, escrito por el propio Saps con la colaboración del periodista Martín Pintos.
El libro contiene datos e información sobre la situación en el país («Más del 60% de la población de Uruguay es obesa o tiene sobrepeso», dice en la página 17; «Elbaum recuerda que en el año que abrió la clínica, en 1987, el porcentaje de adolescentes obesos que había en Uruguay era del 3 o 4% y hoy estamos en el 13%», página 36), además de incluir aportes históricos e incluso sociológicos. Pero el acento está puesto en la parte testimonial.
Con prosa simple y directa, Saps relata la lucha que tuvo con el sobrepeso primero y la obesidad mórbida desde su infancia. Esa narración incluye visitas tempranas a endocrinólogos, comentarios preocupados de sus padres y burlescos de sus compañeros, junto con temores en la adolescencia. Recuerda cómo se salteaba el control familiar – «El obeso come sin ganas, pero sobre todo, come a escondidas para no ser más censurado de lo que ya es. Lo digo sin vergüenza porque fue parte de mi vida. Conozco todos los carros de chorizos y pizzerías de Montevideo» (pág. 57), y cómo cambiaba un tratamiento tras otro, bajando 22 o 32 kilos, solo para recobrarlos casi de inmediato.
Hubo mucho de psicológico en el clic que le llevó a reconocer su problema primero y bajar 50 kilos después. En el medio estuvieron sus experiencias en maratones como los de Nueva York, Chicago, Buenos Aires, Londres y Río de Janeiro. El proceso que le permitió cumplir esas proezas antes inimaginables es el sustento de ese libro.