ROSH HASHANA 5775: El año nuevo judío

24/Sep/2014

Lic. Rafael Winter (Rufo), de COPREDI

ROSH HASHANA 5775: El año nuevo judío

Rosh Hashana comienza, de acuerdo al calendario hebreo, el primer día del mes de Tishrei (coincidente con los meses de setiembre-octubre del calendario gregoriano). De acuerdo a la tradición judía en ese día fue creado el mundo. Una variante de la misma tradición dice que en ese día fue creado el hombre.
“El día primero del mes séptimo tendrán ustedes una reunión sagrada. Ese día no harán ninguna clase de trabajo y anunciarán el día con toque de trompeta” (Números 29:1)
Rosh Hashana comienza, de acuerdo al calendario hebreo, el primer día del mes de Tishrei (coincidente con los meses de setiembre-octubre del calendario gregoriano). De acuerdo a la tradición judía en ese día fue creado el mundo. Una variante de la misma tradición dice que en ese día fue creado el hombre.
El Rosh Hashana-año nuevo hebreo- que está por comenzar es el 5775.
De todos modos el significado de Rosh Hashana, literalmente “cabeza del año”, va más allá de un cambio de año. El significado pasa por sobre todo por lo que en hebreo se llama “Jeshbon Hanefesh”. Esta expresión –que se traduce como “balance o cuenta del alma”- alude al aspecto central de la festividad: balance, autoanálisis. Introspección. Reflexión.
Lo que hacemos bien y lo que pudo haber sido hecho mejor.
Mirar hacia atrás para mejor poder construir hacia delante.
Una vez más llega el momento del balance tradicional. Debiéramos hacerlo más frecuentemente. Pero como no lo hacemos es muy bueno que nuestra tradición, cada año, nos dé esa posibilidad.
Tres conceptos son esenciales en esta festividad, los que se trasmiten a través de las plegarias: Teshuva (arrepentimiento); Tefila (oración); y Tzedaka (solidaridad-justicia social).
Profundicemos un poco en el primero de los conceptos y sus implicancias.
El judaísmo nos otorga la posibilidad de la Teshuva. Arrepentimiento. Mejoramiento. Retorno. Por el camino del bien. Esto nos lleva a recapacitar.
En relación al judaísmo ¿Cuál es el camino del bien?
El o los caminos  son aquellos que nos conectan directamente a nuestras fuentes y valores humanos esenciales: respeto, tolerancia, justicia social, libertad, igualdad, solidaridad, amor al prójimo. Estudio y conocimiento. Tradiciones y costumbres (no simples rituales) cuyo trasfondo -en lo posible y de alguna manera- sea ético y trasmita mensajes y valores. Y por supuesto Shalom, Paz. En primer lugar con uno mismo. Para luego poder estar en paz entre personas y entre los pueblos.
En una festividad plena de simbolismos hay uno que resalta particularmente y es el Shofar: cuerno de carnero que se toca como “instrumento” durante las mañanas de Rosh Hashana (salvo que coincida con shabat).
El toque del shofar es seguramente el momento culminante del servicio religioso. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales se toca el shofar? Si bien el sabio medieval Rabi. Saadia Gaon enumera diez motivos para este precepto, se considera como especialmente significativo-sin descuidar los otros-el hecho de que la función o razón del shofar es despertar a la persona de su “letargo”, como así también un llamado a la reflexión y al arrepentimiento. Escuchar su estridente sonido implica un llamado a la conciencia, ante lo cual nadie debería permanecer impasible. Ya el profeta Amos había dicho “¿Acaso es posible que se toque el shofar y el pueblo no se estremezca?”.
Para concluir, extraemos de un magnifico editorial de José Jerozolimsky (Z’L) titulado “Rosh Hashana y Iom Kipur: La libertad interior y la libertad exterior” el siguiente fragmento: “…no es suficiente creer en D’os en los cielos sino atestiguarlo a través de las obras personales aquí en la tierra. No únicamente a través de la plegaria en la casa de oración sino en el relacionamiento con “los demás” en la vida diaria, en la conducta nuestra de cada día… Es la capacidad de compasión por el que sufre, la capacidad de ayuda al necesitado, la capacidad de comprender que el mundo no es un feudo de nadie en particular sino un valor en el que todos y cada uno deben tener un lugar decoroso. Es la práctica de la justicia y la sabiduría de la convivencia…Esos valores, los de la libertad interior transformada en conducta, el judaísmo los ensalza a la jerarquía de una Ley de vida” (Semanario Hebreo 24/9/1992).
Sabias palabras, cuya vigencia es eterna.
SHANÁ TOVÁ