Esta semana Muamar Gadafi volvió a acusar, por enésima vez, a Al Qaeda de estar detrás de la rebelión libia. «Sus reivindicaciones (las de los rebeldes) son las de Bin Laden», llegó a decir. Pero lo cierto es que las revoluciones triunfantes (Túnez y Egipto) y las que insisten con una caída de sus regímenes (Yemen), suponen un gran revés para Bin Laden y sus fieles, que ya estaban en declive en varios países.»Al Qaeda está totalmente superada por este mal de fondo que sumerge al mundo árabe», afirma Jean-Pierre Filiu, autor del libro Las nueve vidas de Al Qaeda (París, Fayard 2009). Y explica: «El empuje democrático invalida todo lo que los yihadistas proponen y sus métodos de actuación».A esta voz se unió la del secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates. Lo sucedido en el mundo árabe «hace trizas el argumento de Al Qaeda, según el cual la única manera de deshacerse de un régimen autoritario es la violencia extremista», declaró.La organización terrorista apenas se ha manifestado ante unos acontecimientos que marcarán la historia del mundo árabe, y ese silencio parcial pone de relieve su desconcierto ante unos jóvenes manifestantes que formulan exigencias en las antípodas del credo islamista radical, como es la instauración de regímenes democráticos.Pero cuidado, aunque Al Qaeda sea una víctima colateral de las revoluciones árabes, puede aún renacer, señalan expertos. Si una represión despiadada y golpes de Estado militares sofocan las sublevaciones en varios lugares del mundo árabe, la organización terrorista tendrá una segunda oportunidad. El País de Madrid
Revoluciones golpean a Al Qaeda
04/Mar/2011
elpais.com.uy