Recientemente se hizo público el Informe Mundial sobre la Felicidad 2026, promovido por la Universidad de Oxford y publicado conjuntamente con la ONU y Gallup. Israel, al igual que en el año anterior, ocupa el honroso octavo lugar. El estudio abarca a más de 140 países; a los encuestados se les solicita valorar su vida en una escala que oscila entre 0 y 10 durante un plazo de tres años. Foto: Onionorganizor27, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
En una segunda etapa, los especialistas en la materia toman en consideración factores como la esperanza de vida saludable, el PIB per cápita, la generosidad, la vocación de servicio, la libertad para adoptar decisiones, la sensibilidad y el respaldo social, y la percepción de la corrupción, entre otros.
He aquí los primeros diez lugares que afloran en este estudio:
Finlandia
Islandia
Dinamarca
Costa Rica
Suecia
Noruega
Países Bajos
Israel
Luxemburgo
Suiza
En lo relativo a América Central, cabe destacar el cuarto lugar de Costa Rica y el puesto 12 de México. En América del Sur, Uruguay encabeza la nómina en el puesto 31, seguido por Brasil (32), Argentina (44), Chile (50), Paraguay (57), Ecuador (59), Colombia (68) y Bolivia (78). Culminan la lista mundial Tanzania, Egipto, República del Congo, Líbano, Yemen y Botsuana.
Especialistas en este ámbito señalan que, a pesar de la dura coyuntura que vive Israel —especialmente desde el 7 de octubre de 2023—, el puesto que ocupa no sorprende. El valor de la fe y las prácticas religiosas para quienes las profesan, la trascendencia que su sociedad otorga a los lazos familiares, la sensación de pertenencia, la cohesión social y el elevado porcentaje de individuos que se vuelcan al voluntariado o donan órganos para salvar la vida del prójimo, justifican esta posición. Todo ello, a pesar de un entorno hostil y las dificultades con las que el ciudadano tropieza cotidianamente, permite a Israel superar en el ranking a países anglosajones como Estados Unidos y Canadá. España, país avanzado en múltiples áreas, ocupa el lugar 41.
Tristeza y desencanto de los jóvenes: el logro de Israel
El estudio detecta que, en la mayoría de los países, los jóvenes menores de 25 años son actualmente más infelices que los mayores de 50. La felicidad juvenil ha descendido en la última década y, en igual grado, aumentó la depresión. Estudiosos en la materia sostienen que este fenómeno guarda relación con la irrupción masiva de las redes sociales, que inciden negativamente en la conducta de jóvenes vulnerables, distorsionan su personalidad y causan un declive en su bienestar.
A título de ejemplo, se señaló que las jóvenes de 15 años que utilizan las redes sociales durante cinco horas o más informaron de una reducción en su satisfacción vital. A su vez, quienes recurrieron a estas plataformas durante menos de una hora revelaron un bienestar superior al de aquellos que no las utilizaron en absoluto.
En contraposición, la juventud de Israel alcanzó el honrosísimo tercer puesto en la escala de felicidad mundial para jóvenes, gracias a los atributos sociales ya mencionados. Sin perjuicio de la resiliencia de su población, los especialistas recalcan la necesidad de políticas que apunten al fortalecimiento de los servicios sociales y a la confianza de la población en las instituciones públicas.
Heroísmo silencioso y cotidiano
Para los lectores fuera de Israel, entiendo pertinente señalar facetas de la realidad actual. En un diario israelí se informó que, en una jornada desde la medianoche hasta las diez de la noche del día siguiente, sonaron 51 alarmas en todo el país, obligando a 6.600.000 personas a dirigirse a espacios protegidos.
Pese a todo ello, ha aflorado en la población una resiliencia admirable y un ansia indeclinable de vivir y retornar a la normalidad en la medida de lo posible. He aquí algunos ejemplos que me tocó presenciar: