Contundente. Mubarak dijo que no va a presentar la renuncia como presidente
11-2-2011
EL CAIRO | ANSA
Hosni Mubarak dejó claro que no seguirá los pasos del derrocado y exiliado presidente de Túnez, Ben Alí, y se mantendrá en el poder de Egipto. Como premio consuelo para los manifestantes, reconoció que sus reclamos son «justos».
El primer mandatario de Egipto, Hosni Mubarak, ratificó que seguirá en el poder hasta las elecciones de septiembre y rechazó «aceptar que se nos impongan cosas desde afuera», tras lo cual cientos de miles de manifestantes repudiaron la continuidad del régimen.
Quien ocupa la Presidencia desde 1981, aseguró que está «escuchando los reclamos» de los manifestantes, a los que calificó de «justos y legítimos». Sin embargo, enfatizó: «No abandonaré este país hasta que me entierren aquí».
Mubarak habló de «rectificar los errores cometidos» y en referencia a los actos de violencia que han causado miles de heridos y 302 muertos -según la organización no gubernamental Human Rights Watch-, en estos 17 días de protestas, el presidente dijo que los responsables «serán juzgados».
Cabe recordar que, más allá de los enfrentamientos con la policía, también hubo sangrientos choques entre los opositores y partidarios de Mubarak, en una contramanifestación impulsada por el propio gobierno.
Sin renunciar, como esperaban miles de manifestantes, reiteró que no va «a participar en las elecciones» de setiembre y agregó: «Cumpliré con las responsabilidades de proteger la Constitución y al pueblo hasta la transferencia de poder, en forma pacífica», luego de las elecciones de septiembre.
«No puedo aceptar que se nos impongan cosas desde afuera», afirmó Mubarak, en clara alusión a Estados Unidos, cuyo presidente, Barack Obama, había dicho, antes del discurso del mandatario egipcio, que «estamos siendo testigos de la historia y de las transformación en Egipto y la gente exige el cambio».
Aunque no abandonó el sillón presidencial, indicó que cederá parte de sus poderes al vicepresidente, Omar Suleiman -cuyo cargo que creó días atrás- y que avanzará para eliminar la ley de emergencia «en el momento en que se reanude la estabilidad».
Mubarak llamó a «restablecer la confianza entre los egipcios», tras admitir que la situación nacional es «difícil» y «no podemos permitir que esto continúe porque daña la imagen del país día a día».
Varios cientos de miles de personas siguieron atentamente el discurso de Mubarak en la plaza de la Liberación (Tahrir), tras lo cual gritaron «Mubarak fuera», lanzando los zapatos al aire en señal de repudio.
Para los jóvenes. Poco después del discurso de Mubarak habló el vicepresidente Suleiman, quien dijo que supervisará una «transición pacífica» y ratificó la continuidad del «diálogo político».
Suleiman habló de «revolución de los jóvenes» -quienes a través de Facebook se han convocado a estas revueltas- y los instó a «volver a sus casas y a sus trabajos (porque) el país los necesita».
«No escuchen a la televisión por satélite que no tiene ningún otro objetivo que propagar el caos, escuchen a sus conciencias y el sentido común», pidió Suleiman, abonando la teoría gubernamental de que las revueltas fueron organizadas por fuerzas extranjeras.
Al pedido de Suleiman, miles contestaron: «Omar, vete. Nosotros no nos vamos».
«Somos más de tres millones hoy acá», afirmó Yasser, publicista de 37 años. «Desde esta noche -por ayer- se unieron a nosotros todos los escépticos que no creían en la eficacia de nuestra protesta», añadió. Es que en el decimoséptimo día de manifestaciones populares se sumaron miles de abogados, médicos y enfermeros que dejaron sus tareas.
En el sur del país un grupo de conductores de trenes bloqueó las vías para impedir la salida de convoyes, según reportes de la televisión local. En tanto, hubo protestas de trabajadores del sector petrolero en Medinet Nasr, un barrio de la capital.
La oposición prevé para hoy, en la plaza central, una nueva manifestación masiva, llamada «De los millones de personas» o «de los mártires», en homenaje a las personas muertas en las protestas. La misma ya cuenta con la adhesión de los principales sindicatos.
En tanto, el partido opositor Tagammu anunció que se retira del diálogo que había abierto Suleiman para acordar reformas constitucionales que ofrezcan garantías democráticas.
La cifra
18 Según cifras extraoficiales, las protestas en las ciudades de Egipto significaron 302 muertes en 17 días: casi 18 por jornada.
Nobel insta al Ejército a intervenir
EL CAIRO | El opositor egipcio y premio Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei, instó ayer al Ejército a «salvar» a Egipto, que está a punto de «explotar», tras anunciar Hosni Mubarak su permanencia en la presidencia.
«Egipto va a explotar. El ejército tiene que salvar al país ahora mismo», escribió ElBaradei en Twitter poco después de que Mubarak delegara poderes al vicepresidente Omar Suleiman, pero sin dejar la presidencia.
Con anterioridad, ElBaradei propugnó un consejo de tres personas y un gobierno de unión nacional, en entrevistas a publicaciones de Estados Unidos y Austria.
En una nota publicada por la revista estadounidense Foreign Policy, ElBaradei estimó que una transición dirigida por el vicepresidente egipcio Omar Suleiman no traerá la democracia al país, a menos que «sigamos dándoles puntapiés en el trasero».
Días antes, ElBaradei se ofreció a liderar un gobierno de transición hasta las elecciones presidenciales del mes de septiembre. AFP
Nicolas Sarkozy teme por dictadura
PARÍS | El presidente francés Nicolas Sarkozy expresó ayer su deseo de que Egipto se encamine hacia una «democracia política» y no hacia una «dictadura religiosa» como ocurrió en Irán tras la caída del Shá.
«Deseo de todo corazón que la naciente democracia (…) encuentre el camino de la democracia y no de otra forma de dictadura religiosa como ocurrió en Irán tras la partida del Shá», dijo Sarkozy al final de una emisión de televisión durante la cual fue interrogado durante más de dos horas sobre asuntos domésticos franceses.
Sarkozy consideró que era «inevitable» que el presidente egipcio, Hosni Mubarak, aceptara delegar poderes aunque sin renunciar como desde hace semanas reclama una rebelión popular en Egipto.
Poco antes, Sarkozy había elogiado a Egipto como «un país central en la política árabe de Francia» y había respaldado al primer ministro francés, Francois Fillon, criticado duramente por haber aceptado una invitación de Mubarak a pasar vacaciones de fin de año en ese país.
«No creo que haya sido una falta de Fillon ir a Egipto y aceptar la invitación», afirmó Sarkozy antes de admitir que viajes semejantes han sido una «actitud corriente que han tenido lugar decenas de veces». El jefe de Estado recordó que el miércoles ordenó a sus ministros que preferentemente pasen sus vacaciones en Francia. AFP
«Reclamos son justos, pero no me iré del país»
11/Feb/2011
El País