De acuerdo al calendario hebreo, a la finalización del próximo shabat comienza la festividad de Purim. La fecha es el 14 del mes de Adar de dicho calendario. La duración de la festividad es de un solo día. En ciudades amuralladas Purim se celebra al día siguiente, el 15 del mes de Adar. Es el caso, por ejemplo, de Jerusalem. Purim es una celebración de carácter histórico, aunque, como buena parte de nuestras efemérides tiene también su aspecto religioso. La fuente que mejor nos informa acerca de Purim es el libro bíblico de Ester. Un pequeño libro de apenas diez capítulos en el cual se relata, con lujo de detalles, los acontecimientos que finalmente conducen a esta celebración.El pueblo judío, las distintas comunidades en el mundo festejan Purim en recuerdo de la salvación de una comunidad judía en Persia (aproximadamente actual Irán) la cual, a punto ser exterminada, finalmente se salvó gracias a la intervención providencial de una mujer judía muy valiente llamada Ester la que había llegado a ser reina de aquel país. El rey se llamaba Asuero –por lo general se lo identifica con el rey persa Jerjes- y la acción se desarrolla en su palacio y en Shushan (Susa) capital de su imperio. El tema central es el antisemitismo.El relato nos cuenta que un alto funcionario real llamado Haman –utilizando un pretexto: Mordejai, otro funcionario, no se quiere arrodillar delante de él pues por ser judío no debía- decide planificar, preparar el exterminio de los judíos del país. Fija un día por “sorteo” para llevarlo a cabo y de allí el nombre de la festividad, Purim que proviene de la raíz persa “pur”, lo que significa “sorteo”. Una vez que la conspiración se encuentra bastante avanzada Mordejai – quien además era pariente de la reina- se entera de la misma y se lo comunica pues a Ester. Ella, comenzando por denunciar ante el rey el intento de aniquilación, consigue finalmente que el complot sea desbaratado y la comunidad judía de Persia se salve. Eso es pues lo más importante y el motivo central de la celebración: la salvación de una comunidad judía en Persia que estuvo a punto de ser eliminada. Ester pasó a ser una heroína del pueblo de Israel –además no podemos dejar de lado el importante papel que jugó Mordejai- y el relato de Purim pasó a transmitirse de una generación a la siguiente.Aunque el episodio termina bien, igualmente nos preguntamos ¿Cómo puede ser que ya hace 2500 años haya habido quien nos quiso exterminar? En la época pagana, casos como el de Haman constituían una excepción pero de todos modos ¿ya un intento de genocidio en aquel tiempo?Nuestros sabios vinculan a Haman con su antecesor bíblico, sino genealógico por lo menos, conceptual: Amalek. El enemigo bíblico por “antonomasia”. Y nos exhorta a recordar. Por eso, en el Shabat anterior a Purim, además del extenso fragmento de la Tora (Pentateuco) que se lee regularmente, se agrega otro, breve, que comienza con las palabras “recuerda lo que te hizo Amalek…no olvides”. Este shabat se lo conoce como “Shabat Zajor”, el shabat del recuerdo. El mandato de recordar ya se origina en tiempos muy antiguos.Purim es celebrado se manera alegre, especialmente por los niños quienes se disfrazan este día. Especialmente en las sinagogas. Pero es muy importante tener en cuenta por sobre todo el aspecto social de la festividad, aspecto que encontramos en muchas festividades judías. En Megilat Ester -el libro de Ester- casi al final se menciona que “estos días debían celebrarse con alegría, haciéndose regalos unos a otros y entregando donativos a los necesitados”. Y así es hasta nuestros días y siempre lo será. La ayuda a necesitados –en Purim y celebraciones en particular, a lo largo del año en general – es proverbial y forma parte de los principios más elementales, esenciales y básicos del judaísmo. Imperativo categórico que siempre hay que tener en cuenta y de una generación a otra debemos transmitir.
Purim, Historia-reflexión-mensaje
22/Feb/2013
Lic. Rafael Winter (Rufo)