Primeras reflexiones sobre el homicidio de David Fremd (Z’L)

10/Mar/2016

Eli Aljanati, de Copredi

Primeras reflexiones sobre el homicidio de David Fremd (Z’L)

Pocas cosas faltaban para integrar al Uruguay al mundo “real”. La que ocurrió en Paysandú hace algunas horas, es la última de una cadena que no empezó ni en Paysandú ni hace menos de 48 horas.
El hecho en sí puede ser calificado por políticos, autoridades públicas y población en general como un hecho AISLADO.
Me permito discrepar completamente con esa frase repetida hasta el cansancio. No es un hecho aislado y no es el fruto de la mente enfermiza de una persona con evidentes dificultades para controlar su temperamento. Sus antecedentes (que la prensa nacional se ha encargado de informar profusamente) claramente lo demuestran.
Pero no actuó sólo. No es un lobo solitario. Ninguno en el mundo lo fue y debe reevaluarse el concepto, al que considero engañoso.
Estas personas son la nafta. Pero sólas no encienden, necesitan el fuego para iniciar la ignición.
Ese fuego viene de las redes sociales, de la Internet oculta (deep web), de videos incendiarios subidos todos los días.
De material de lectura enviado vía Internet o correo.
Lo que necesitan estas bombas de tiempo humanas, son un detonador. Y ese es el papel de la “manija” (lo digo en criollo) para que se entienda bien.
Lo que pasó no es culpa del Estado de Israel, no es culpa de los judíos, no es culpa de los actos del gobierno de Israel.
Los acontecimientos del año 2014 obligaron a nuestros representantes comunitarios a promover acciones para que la situación hostil generada no se tornara aún peor. Los brotes antisemitas de ese época que coincidieron con la polémica instaurada por declaraciones públicas de jerarcas varios, fueron un ejemplo del efecto de la “manija” sobre mentes predispuestas a actuar al menor o mayor estímulo necesario.
Y no vengan a decir que la culpa de todo esto es la acción del gobierno de turno de Israel y su política en relación al conflicto palestino. ¿Que tenía que ver David Fremd (z´l) con lo que pasa en Israel? Que tenía que ver Paysandú? ¿Que tenía que ver Uruguay?
Alguien iba a “comprar” toda la prédica local o extranjera. Eso los equipos de reclutamiento de las distintas facciones que promueven la destrucción de Israel, lo saben hacer muy bien.
La “Intifada de los Cuchillos” es inorgánica, sus distintos ejecutores, no tienen contacto entre sí, y a veces sólo por los medios sociales. El adoctrinamiento en odio, en pérdida de escrúpulos y de miedo que reciben por cualquier medio disponible, los lleva a cometer atentados que en condiciones normales de no involucramiento con estos grupos, no ocurrirían.
Está claramente estudiado cual es el perfil de este terrorista (sólo aparentemente solitario). Los remito a los siguientes links ** donde podrán encontrar como el homicida de David Fremd (z´l) encaja perfecto en la descripción.
Queda claro que estos hechos que se repiten en diversos países (sin contar Israel, donde ocurren diariamente), no pueden ser considerados un hecho aislado, ni tampoc una mera sumatoria de los mismos.
Existe un patrón, existen contactos que se repiten, existen contenidos que se repiten.
Porque el asesino vio en su víctima, la imagen de los judíos de Paysandú. Lo mató por judío. No fue debido a ninguna política implementada por el Estado ni el Gobierno de Israel.
Es antisemitismo puro y duro.
Flaco favor se hace a la causa palestina que el homicida alegaba defender. También ha obligado a instituciones musulmanas a desvincularse rápidamente de esta situación y condenando los hechos. Dicha rápida manifestación de repudio al homicidio y solidaridad con la familia del fallecido, las enaltece y reafirma que Uruguay sí puede volver a ser un lugar de paz, si nos empeñamos en que así sea. Hay grupos que desean que ningún lugar del mundo sea tranquilo u hospitalario para ni ningún judío. Y así lo han declarado.
Desafortunadamente, los grupos radicales islámicos crearon deliberadamente a este monstruo de miles de cabezas y deliberadamente han cortado cualquier cadena que pudiera controlarlo. La única regla es “cuanto peor, mejor”.
El monstruo está libre y descontrolado. Lo único que puede hacer es sembrar terror. No logrará obtener ningún beneficio para causa política alguna y dudo que esa sea su intención real.
Sólo logrará estimular la xenofobia del uruguayo promedio, que no entiende bien este conflicto, pero sí entiende como lo que veía pasar a miles de kilómetros a través del noticiero de la tele, ahora lo ve pasar en la puerta de su casa. Los ejemplos domésticos ya son conocidos por todos. Ahora se agrega una cuenta mayor al collar de incidentes.
Los hechos ocurridos en Paysandú no harán otra cosa que perjudicar la imagen del país, ya que el incidente, ya fue parte de las noticias de diversos periódicos y sitios de noticias de Israel, USA y América.
Nadie puede creer que en el país de la paz, amor y marihuana libre, pasen estas cosas, sin embargo la violencia está entre nosotros, sólo basta que alguien lo aproveche.
Así se libra la guerra buena parte de la guerra contra el terrorismo en el siglo XXI. En las redes, sin comandos armados, sin grandes ataques coordinados. Todo es individual y espontáneo (solo en apariencia).
Vea el bosque y no el árbol y se dará cuenta que es así.
Todo lo que se siembra en algún momento entrega su fruto. Lamentablemente la cosecha fue en 2016.
Pido pensar en lo que pasó y la mancha que significa para el pueblo uruguayo todo.
Estamos en el grupo de países que han sufrido homicidios inspirados en lo que ocurre en Israel y no imaginábamos que ésto podía pasar. Ahora que la siesta pueblerina terminó y que ya tenemos un uruguayo y judío asesinado en Paysandú, es hora de pensar porqué pasamos a integrar la infausta lista de lugares donde se registraron estos incidentes. Ahora figuramos junto a París, San Bernardino, Ankara, Siria, Suecia, Inglaterra y algunos más.
Esperemos que el gobierno tome las medidas eficaces y efectivas que sirvan para defendernos de estas situaciones. Sabemos que no es fácil, pero la prevención ayuda. Y no es necesario recortar libertades para ello, me adelanto a decir.
También confiamos en las autoridades de la enseñanza en que en el futuro impedirán que personas con el perfil del asesino, resulten ser los maestros de nuestros hijos y que les impidan difundir su prédica antidemocrática, xenófoba y terrorista entre ellos. ¿Alguien controló algo?
A nadie le gusta ser blanco de un homicida, que sólo ve en uno al símbolo del mal (así se lo enseñaron), nadie desea saber que puede ser objeto de sacrificio (así se lo enseñaron). Nadie quiere integrar ninguna lista de potenciales víctimas (aparentemente la había).
Por sobre todo la comunidad judía del Uruguay quiere seguir creyendo en que éste es su país y sobre todo quiere creer que el resto de la población uruguaya entiende por lo que nuestra colectividad está pasando. No piensen que fue un acto irracional de un desequilibrado. El sólo fue un instrumento de algo más grande.
En el mundo, pasan hechos similares al de Paysandú, más seguido de lo que imaginamos, (no siempre con este resultado) y no todos pueden ser atríbuidos a la casualidad o la locura del atacante de turno.
Seamos inteligentes y no subestimemos al terrorismo islámico. Este cuenta con que nos transformemos en insensibles al dolor, a que nos acostumbremos a convivir con los atentados, a que no nos importe, a que vivamos con temor y no reaccionemos.
Si fuera así, su objetivo estará cumplido.
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