Piazzolla y Matos Rodríguez, “ciudadanos ilustres” de Raanana

15/Jun/2012

Aurora

Piazzolla y Matos Rodríguez, “ciudadanos ilustres” de Raanana

14/06/2012
Recibieron efusivos aplausos del público

La segunda parte del reciente concierto de la Symphonette Raanana estuvo dedicada a dos prominentes compositores rioplatenses de tango: el argentino Astor Piazzolla  (1921 – 1992) y el uruguayo Gerardo Matos Rodríguez  (1897 – 1948).
La orquesta, conducida por el maestro David Sebba, y con el solista de acordeón Emil Aybinder, interpretó tres composiciones entre las tantas que hicieron famoso a Piazzolla: “Libertango“, “Oblivion“ y “L`evasion”. Matos Rodríguez estuvo representado por su magistral “La cumparsita”.
La Orquesta tocó, asimismo, una serie de valses argentinos sumamente conocidos por su rica melodía.
“Libertango“ es una obra que el maestro Piazzolla dio a conocer en 1974. Representa el rompimiento con el tango viejo y el surgimiento del nuevo. Hasta el momento son más de 500 las orquestas del mundo que interpretaron la obra y la lista sigue aumentando. “Oblivion“, compuesta para la película en “Enrico IV” en 1982 es uno de los tangos más famosos de Piazzolla y fue grabado en diversas versiones. “L`evasion” es uno de los ocho trabajos que compuso en 1976 para el largometraje “Lumiere”.
Gerardo Matos Rodríguez pianista aficionado compuso en 1917 su célebre “La comparsita” en el piano de la Federación de Estudiantes del Uruguay. Estrenó en el café La Giralda la orquesta porteña de Roberto Firpo. Vendió su obra por una buena suma para la época -treinta pesos y 50 ejemplares papel de la misma- a la editorial Breyer de Buenos Aires recuperando luego en 1923 sus derechos de propiedad por intercesión de algunos amigos. Posteriormente, “La comparsita” tuvo una segunda época en su larga historia de éxito cuando Pascual Contursi y Enrique P. Maroni modificándole la música original y sin la aquiescencia de su autor le pusieron letra y nuevo título ”Si supieras”-, lo cual dio lugar a un prolongado y engorroso proceso judicial. Esta obra es considerada el “himno del tango“ y son innumerables las versiones grabadas e interpretadas en todas partes del planeta.
El solista Aybinder, con su perfecto dominio del instrumento, hizo olvidar que toca el acordeón y no el bandoneón tanguero. Sus interpretaciones fueron larga y merecidamente aplaudidas, lo que significa, además, que el público está siempre interesado en escuchar buena música sudamericana. Sin duda, tanto Piazzolla como Matos, merecen el título de “ciudadanos ilustres” por el placer que provocan con su música.
La primera parte del concierto estuvo dedicada a Berlioz, con la mezzo-soprano Bracha Kol en el escenario y a Saint Saez, dos compositores reconocidos y valorados por los aficionados a la música clásica.