Eilat, en el extremo Sur de Israel, es un balneario con una gran riqueza submarina, atractivas playas y precios convenientes.
EILAT | DÉBORAH FRIEDMANN
Si planea un viaje a Israel y tiene ganas de tomarse unos días para desenchufarse, no lo dude: Eilat, el balneario ubicado en el extremo Sur del país le ofrece el encanto de las aguas del Mar Rojo y sus exóticos peces, los cambiantes colores de las montañas del Sinaí y los atractivos turísticos de una ciudad preparada para que el visitante se sienta a gusto. Y su bolsillo también: es libre de impuestos.
Como en otros destinos de este tipo, es aconsejable reservar alojamiento. Las promociones en esta época -temporada baja en la zona- son más que convenientes. Por ejemplo, un hotel cinco estrellas como el Dan Panorama ofrecía a mediados de diciembre una habitación doble por US$ 120 la noche. Un consejo: si puede haga que su estadía finalice un sábado, ya que por ser shabat tendrá asegurado un check out hasta que anochezca (a eso de las 17 por esta época).
Para llegar a Eilat puede optar por viajar en avión -los israelíes suelen recomendar esperar a las opciones de «último momento» que ofrecen varias compañías por la conveniencia de los precios-, pero si tiene la posibilidad de alquilar un vehículo y no le preocupa manejar en una carretera con una curva tras otra, el paisaje será una recompensa gratificante. Es que para ir hasta allí hay que atravesar el desierto del Neguev, una experiencia que vale la pena, en una ruta donde los camellos pueden aparecer en cualquier momento (los puntos más frecuentes están señalizados), con miradores para hacer un alto y poder tomar fotos sin temor a distraerse de la conducción. Eso sí, haga el viaje de día.
Después de horas -si viene de Tel-Aviv, por ejemplo, le llevará cerca de cinco- de desierto, Eilat aparecerá de pronto y le sorprenderá. La arena que parecía interminable y poco habitada (al menos es lo que se ve desde la ruta) dará paso a una ciudad moderna, con agua entre azul y turquesa. A primera vista, Eilat tiene un aire a Miami, por los grandes hoteles sobre la costa, pero en especial por la rambla donde se suceden los boliches con música y ambiente veraniego. Entre ellos, Three Monkeys es ideal para una comida rápida, económica, con música en vivo y ambiente para bailar un buen rato.
Empezar con una caminata por esa zona es una forma recomendable de tener una primera aproximación al balneario. Si tiene que elegir algún punto, diríjase hacia el puente peatonal de madera. A su derecha encontrará una feria, donde podrá adquirir artesanías, juguetes y también ropa, mientras prueba alguno de los típicos jugos israelíes. Una estructura con forma de «U» de varios metros de largo probablemente llame su atención. De la «U» cuelga una bola que sube y baja con personas adentro, una experiencia que solamente es apta para los más osados.
Si regresa hacia el puente y lo cruza -desde arriba podrá tomar excelentes panorámicas- encontrará las primeras playas con colchonetas, música y puestos de bebidas. Ideal para darse el primer baño en el Mar Rojo. Probablemente le advertirán que el agua es muy fría, pero si viene de Uruguay eso no es problema: no sentirá nada muy diferente a lo que puede experimentar al ingresar al agua en Punta del Este o Punta del Diablo en enero. Por el clima, no se preocupe: en promedio hay 360 jornadas de sol al año y aún en invierno la temperatura de día supera los 20°C y permite ir a la playa y practicar deportes acuáticos.
Un poco más lejos de esa zona, está Coral, la playa más recomendada en el balneario, donde podrá disfrutar de uno de los arrecifes de coral más bellos del mundo, con más de 650 variedades de peces. Es que el mayor atractivo de Eilat es su riqueza submarina.
PASEOS. Otra de las opciones para conocer esa riqueza es tomar uno de los barcos de casco transparente, lo que permite observar gran cantidad de peces y corales, y además obtener información turística sobre el lugar. Puede encontrar las embarcaciones en el muelle ubicado en la rambla, a un costado del puente. Hay recorridos por la bahía de dos y cuatro horas. Con el más corto, le será suficiente para llevarse un buen panorama (US$ 25).
Otro de los paseos que le ofrecerán ni bien pise alguno de los puestos turísticos en hoteles o en el Centro es el Dolphin Reef (www.dolphinreef.co.il), una reserva natural que aloja a ocho delfines. Si esos animales le resultan simpáticos y tiene ganas de pasar un día distinto, es el sitio indicado.
El lugar cuenta con una agradable playa privada, restaurante y un parque con mesas y sillas de hormigón para poder hacer picnic. Cada dos horas, entrenadores les dan de comer en el muelle a los delfines, un espectáculo que permite observar a los animales bien de cerca y, si ellos quieren y deciden acercarse, tocarlos. Es recomendable sentarse en el muelle con los pies en el agua para propiciar el contacto.
Pero la atracción está centrada en la posibilidad de nadar junto a los delfines (el ingreso al parque más esta opción cuesta US$ 70 por persona). Hay varias modalidades: la más convencional y para la que no es necesario contar con conocimientos previos, implica recorrer la bahía durante 30 minutos con snorkel. Si se decide, puede solicitar un instructor en español (todos hablan inglés), quien le brindará una pequeña charla explicativa con algunas señas para comunicarse con su guía durante la travesía, le dará un traje de neopreno y le explicará la regla más importante: no podrá tocar a los delfines por más que ellos se le acerquen e, incluso, lo toquen. ¿El motivo? Que la persona está ingresando el hábitat de estos animales y, por lo tanto, lo mejor es no molestarlos. De todos modos, los instructores y los animales se conocen bien y, en general, logran que se pueda ver a varios de ellos bien cerca y nadar a su lado.
Otra opción si quiere continuar descubriendo el mundo bajo el mar en Eilat es el Observatorio Submarino (www.coralworld.com), que cuenta con un acuario de 360.000 litros de agua de mar, donde podrá observar una enorme cantidad de peces, tiburones, tortugas y participar de las actividades que brinda el centro, que atrae e investigadores de todo el mundo.
Cuando se aburra de la playa y la vida marina, será tiempo de las compras (los productos están exentos del 17% de IVA). Además del paseo de la rambla y los negocios que se encuentran en esa zona, el shopping Mall Hayam es un centro comercial recomendable.
EL AVIÓN LO HIZO POPULAR
Eilat es uno de los puntos donde, según el Antiguo Testamento, los judíos se detuvieron cuando se escaparon de Egipto. Hallazgos arqueológicos indican que fue gobernada por egipcios, romanos, cruzados, turcos y británicos, entre otros. Israel la conquistó en 1949, en el final de la Guerra de la Independencia. Hasta hace 40 años, Eilat era un destino aislado. Con el inicio de los vuelos comerciales desde el centro del país, la ciudad se desarrolló a un ritmo vertiginoso hasta convertirse en el centro turístico de primer nivel que es hoy.
Paraíso en el desierto
07/Ene/2013
El País, Uruguay, Deborah Friedmann