Para el año 5787, un mensaje de unidad

11/Sep/2026

Por Lic. Rafael Winter (Rufo), para CCIU

 

 

Estamos en vísperas de Rosh Hashaná 5787. En pocas horas comenzará la celebración tradicional, tal como cada familia acostumbra durante los dos días de la festividad. El Lic. Rufo Winter nos deja su mensaje para la festividad.

 

La cena familiar: los símbolos tradicionales de jalá agulá (jala redonda), tapuaj udvash (manzana con miel), rosh shel dag (cabeza de pescado), rimón (granada) y otros, de acuerdo a la costumbre sefaradí o ashkenazí.

 

En las sinagogas, el momento culminante de escuchar a cargo del Baal Tokea -el que toca el shofar- los sonidos del mismo.

Esta vez solamente domingo por la mañana, pues no se toca el shofar el shabat.

Es el sonido estremecedor que nos «despierta», nos saca del letargo, para posteriormente hacernos reflexionar y «llevarnos» a la introspección…

 

El o los esperados momentos del sonido del shofar, cuando los más pequeños -no solo ellos- curiosos, escuchan, prestan particular atención y por supuesto disfrutan.

Escuchar el shofar es LA mitzvá de Rosh Hashaná.

 

Todos acompañados en la sinagoga del Majzor, libro de plegarias de Rosh Hashaná y Yom Kipur, varias de ellas sumamente antiguas, pero hermosas y con permanente vigencia.

Sin olvidar las drashot, prédicas de los rabinos, que intentan cada año expresar algo diferente, y lo logran, y de los cuales por cierto, se aprende: de TODOS.

 

A la tarde, la tradición del Tashlij: acercarse al mar o al río más cercano, para arrojar migas o trozos de pan, lo que simboliza el deseo de desprendernos de nuestras trasgresiones.

 

Rosh Hashaná es «Jeshbon Hanefesh», literalmente «la cuenta del alma».

 

Conceptualmente, «balance». Hacemos un «balance» con nosotros mismos de lo que pasó, bueno y malo, en el año que termina.

 

Coincide este año el comienzo de Rosh Hashaná con el 11 de setiembre.

 

25 años ya pasaron de un día terrible que cambio la historia, no solamente de los EEUU sino de toda la humanidad.

 

Israel y el pueblo judío todo también han tenido su «11 de setiembre», el 7 de octubre del 2023, un día nefasto que nos marcó para siempre: que cambió la historia de Israel y de todo el pueblo judío. Hay un antes y un después.

 

Las consecuencias se viven hasta hoy: una de las cuales, como es sabido, el incremento del antisemitismo, disfrazado de «antisionismo», en el mundo en general y en nuestro país en particular. Qué triste!

Al mismo tiempo que Israel sigue estando acosado por los enemigos que la quieren destruir. Buena parte del mundo no lo ve o no lo quiere ver…

 

Siendo sinceros, el desastre del 7 de octubre y el incremento del antisemitismo en el mundo, NO trajeron como consecuencia la esperable y necesaria unión:

ni dentro ni fuera de Israel…

 

No es necesario pensar igual, diferencias en materia política o religiosa son válidas pero…unidos debemos estar…

 

Porque si no lo estamos…

 

No todo depende de Israel y/o de las comunidades judías, por supuesto, pero lo que sí dependa, debemos hacerlo lo mejor que podamos: y siempre, tanto dentro como fuera de Israel, CUIDANDO LOS VALORES éticos, humanos, sociales del judaísmo, lo que también implica buscar la PAZ, manifestando nuestro deseo de conseguirla, mas allá de que la misma no dependa solamente de Israel.

 

Que sea un año de salud, de bienestar, de progreso, de renovación espiritual:            que disminuyan los actos de violencia, el antisemitismo y cualquier forma de discriminación: en estos deseos incluyo obviamente a nuestro Uruguay y a toda la humanidad.

 

Que la buena convivencia vuelva a reinar entre todos los uruguayos.

 

Y específicamente, en cuanto a Israel y el pueblo judío:que el 5787 sea un año de UNIDAD.

 

SHANA TOVA-AM ISRAEL JAI