EDITORIAL
No se puede construir la paz reinventando la historia. Eso es así en Uruguay y en cualquier otra parte del mundo.
La falta de verdad respecto al conflicto árabe israelí es una estrategia que mantiene el conflicto abierto tendenciosamente.
Uruguay no está en deuda con Palestina desde 1947 como afirmaron recientemente dirigentes de FEARAB.
Dicha afirmación intenta obviar la raíz histórica del conflicto: los árabes desconocieron la resolución 181 de las Naciones Unidas del 29/11/1947 que declaraba la creación de dos estados, uno judío y otro palestino, con idéntico territorio y población para ambos pueblos y Jerusalén y Belén bajo control internacional, que Uruguay acompañó en forma ejemplar.
Los judíos la aceptaron y celebraron, los árabes negaron el derecho de autodeterminación del pueblo judío.Amenazaron y cumplieron que habría una guerra si se concretaba la creación de Israel y la comenzaron efectivamente en mayo de 1948 con el designio de aniquilar a los judíos. Guerra que en sus múltiples formatos, continúa hasta el presente.
Si alguien está en deuda con Palestina son los propios países árabes que los estimularon al odio contra Israel y los judíos.
Israel debió defender nuevamente su existencia en la guerra de 1967 y estableció una estrategia de TERRITORIOS POR PAZ, para intentar finalizar definitivamente con el conflicto.
La contrapartida árabe fue la declaratoria, por todo lo alto, de los tres “NO” de la cumbre de presidentes árabes en Jartum ese mismo año, negando el derecho a la existencia del Estado judío, negando todo tipo de negociación y ningún acuerdo de paz.
Negativa que se mantiene al día de hoy cuando en el curso de las actuales negociaciones de paz, Israel solicita ese reconocimiento y le volvió a ser negado.
Invitamos a los dirigentes árabes latinoamericanos a demostrar su verdadera vocación de paz, haciendo una declaración de reconocimiento, sin ambages, del derecho de existencia del Estado judío.
Esa es la plataforma que se necesita para la reconciliación, la creación de un futuro Estado Palestino junto al Estado judío de Israel y la convivencia pacífica de ambos pueblos.
PALESTINA
15/Nov/2010
CCIU