«Esto es lo más importante que he hecho en mi vida», dijo ya varias veces Daniel Barenboim desde que llegó a Buenos Aires en relación con la creación de su Orquesta West-Eastern Divan. Y cualquiera que haya visto el concierto que ayer ofrecieron estas visitas ilustres en plena Avenida 9 de Julio no puede menos que comprobarlo. Sólo hay que ver la entrega con la que él los dirige y con la que ellos tocan, y ponen el cuerpo en cada nota.