Desde estas columnas, en varias ocasiones se ha señalado el riesgo que para la paz mundial significa la situación de Medio Oriente, con Irán incorporando armas nucleares e Israel víctima de continuas amenazas a su misma existencia. Un periodista igualmente preocupado por el tema, el columnista norteamericano Jeoffrey Goldberg, tuvo la suerte de que Fidel Castro leyera sus notas y lo invitara a conversar sobre el tema en Cuba. Es claro que el añoso líder cubano se sintió muy a gusto con el visitante, con el que conversó durante tres largas jornadas sobre el tema propuesto y sobre muchos otros asuntos. Lo que resultó fue un reportaje revelador, al que debe prestársele la mayor atención.
-Recogió del viejo gobernante cubano una sucesión de reconocimientos por lo menos inesperados. El más sonado de los cuales se resume en una frase sorprendente: “El modelo de Cuba ya ni siquiera nos sirve a nosotros” (“The Cuban model doesn’t even work for us anymore”, según la versión original inglesa del reportaje). Y hay que repetirlo: quien lo dice es Fidel Castro.
-También resplandece otra realidad: es muy difícil malinterpretar una frase tan clara y tan directa, que expresa con fuerza una convicción que no tiene nada de confuso: lejos de servirles a terceros, el modelo de Cuba no les sirve ni a los mismos cubanos.
-Castro había invitado a Jeffrey Goldberg luego de leer un artículo suyo sobre los potenciales riesgos de que se desate un enfrentamiento nuclear a partir del choque entre Irán, Israel y Estados Unidos, tema que ha sido una de las preocupa- ciones de Castro en sus artículos y declaraciones de las últimas semanas.
-Otra revisión que surge con claridad es la relacionada a Israel y la comunidad judía, por la que expresa una simpatía que sorprende -por lo que han sido sus antecedentes- y que hasta incluye una apelación a Ahdmajinejad a reconocer el holocausto.