Sus numerosos seguidores le consideran casi como un profeta por haber pronosticado el 11-S y por su discurso rotundo sobre el tema que encabeza muchas de sus conferencias, «Islamismo, terrorismo y Occidente». Sus enemigos -también numerosos- le llaman islamófobo. El analista norteamericano y director del Middle East Forum, Daniel Pipes, es algo más que todo eso. Sus charlas son seguidas por centenares de personas en los auditorios y otros miles a través de Internet. Se le puede elogiar o criticar pero lo que no hay duda es que habla sin miedo. Una característica ajena a muchos dirigentes del siglo XXI (Guysen International News; por Sal Emergui; publicada el 21/09/10).