En este caso me quiero referir a un hecho lamentable, protagonizado por el Presidente de la República Islámica de Irán, que en su discurso negó la existencia del Holocausto. A esta altura de la historia, solamente un grado de fanatismo incurable puede hacer que alguien –que, además, esgrimió dos Libros Sagrados como La Biblia y El Corán–, en la más alta tribuna y ante casi 200 naciones, manifieste que el Holocausto del pueblo judío nunca ocurrió; ya he oído alguna vez negar estos hechos.Creo que no se puede, impunemente, negar uno de los actos de barbarie de la Historia. El Presidente de Irán es el mandatario de un país importantísimo, como lo es la gran nación persa, poderosa económicamente y ubicada estratégicamente en el juego principal del mundo.
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