En Irán, acaban de sentenciar a la horca a una mujer acusada de adulterio y eventualmente asesinato.Hace un par de días su líder político el presidente Ahmadinhejad, avalado en su candidatura por el Consejo de Ayatolas quien primariamente determina quien tiene acceso al liderazgo político, declaró una diatriba judeofóbica y patológicamente antiisraelí en las Naciones Unidas. Salvo un grupo de países, los demás delegados se quedaron sentados en su lugar, escuchando al dictador enceguecido, como si sus palabras fuesen filosofía constructiva y debemos suponer, aplaudiéndolo al culminar.