En el hermetismo total, el gobierno argentino prepara por estas horas su respuesta al rechazo, acompañado por duras acusaciones, de la República Islámica de Irán a la idea que Cristina Kirchner lanzó en la última Asamblea General de las Naciones Unidas para que un tercer país sea el lugar para la apertura de un juicio contra los ciudadanos iraníes que la justicia argentina acusa de ser los autores del atentado terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), de 1994.