El Observatorio de Prisiones denunció la superpoblación en los penales de Venezuela. «Es un deterioro de la condición humana», afirmó el director de la ONG
El Observatorio de Prisiones denunció la superpoblación en los penales de Venezuela. «Es un deterioro de la condición humana», afirmó el director de la ONG
Que haya quienes se atreven sin pudor a negar el irreversible hecho histórico del Holocausto del pueblo judío, es una de las tantas aberraciones de los tiempos que estamos viviendo. Se trata de verdades que el tiempo jamás podrá borrar ni atenuar. Ya esta actitud es condenable por sí misma. Negar la historia equivale a tener una falta de conciencia moral, que ofende la memoria de las víctimas injustamente masacradas y humilladas, premia a los asesinos que perpetraron tanto horror, y es una advertencia ante los peligros que corremos en el presente, judíos y no judíos. Nos quieren cambiar la historia y que la olvidemos. La amnesia histórica no borra el pecado.
El más completo estudio demográfico Judíos-Árabes fue publicado el 15 de enero del 2011 por Yakov Faitelson, del Instituto para Estrategias Sionistas. Ahí queda en claro la oleada de demografía judía, en especial entre los judíos israelíes seculares y sobre el rápido declive en el crecimiento natural y de población árabe, como resultado de una casi exitosa integración árabe en las infraestructuras de modernidad de Israel.
Fue el 4 de junio de 2009 en la Universidad de El Cairo. Barack Obama llevó allí un mensaje que había preparado cuidadosamente a lo largo de varios meses y en el que tenía cifradas sus esperanzas de replantear en profundidad y sin imposiciones la relación entre Occidente y el Islam tal y como se había dado durante la era Bush. Inició su mensaje con un “Salam aleikum”, y el auditorio colmado de estudiantes, profesores, religiosos y algunos funcionarios estalló en aplausos.