En medio de la compleja situación de Oriente Medio y de los numerosos obstáculos con los que hay que lidiar para intentar salir adelante, no resulta lógico que las culpas de todo las tenga Israel. No nos incluimos entre quienes consideran que todo lo que anda mal es por culpa de los palestinos, que sólo ellos se equivocan y que Israel, santo, tiene sólo actitudes certeras. No. Sabemos que no es así, porque sería una utopía pensar que ello es posible. Y precisamente porque sabemos que todo es más complicado que hablar de “buenos” y “malos”, es que consideramos necesario destacar algunas verdades, también cuando dejan mal plantados a “los otros”, a quienes suelen ser presentados , casi sin excepción, como las víctimas.