Perdonen la impertinente pregunta que planteo en dos partes. Primera: ¿por qué a la ONU le resulta tan fácil hacer resoluciones acusatorias contra una democracia vulnerable, que sufre décadas de acoso violento, cuya integridad es amenazada por poderosos países, y que está rodeada de organizaciones fundamentalistas que tienen como objetivo su destrucción? Y la segunda: ¿por qué a la ONU le resulta tan difícil hacer algún papelito, ni que sea de buen rollo, contra una dictadura que nadie considera objeto de sus deseos nucleares, que no está rodeada de feroces enemigos y cuyo problema nacional pendiente no es defendido por grupos terroristas?