Los nostálgicos aún recuerdan la participación del seleccionado israelí en el Mundial de fútbol de México ´70. En aquella ocasión el combinado hebreo empató 0 a 0 con quien sería el vicecampeón del torneo (Italia) y perdió 2 a 0 con la Celeste, que finalizaría cuarta en la competencia. Sin embargo, el estado judío nunca tuvo la oportunidad de albergar un gran acontecimiento deportivo que fuera más allá de lo específicamente judío (como las Macabiadas), salvo la disputa de las finales de la copa asiática de fútbol en 1964 que finalizaron con victoria israelí.