Hosni Mubarak, el último de los cuatro «faraones» de la moderna historia de Egipto, mantiene hoy una pulseada con la calle egipcia y con esa especie de «maldición» política que rigió la vida de sus tres antecesores.El rey Faruk I acabó destronado, el presidente Gamal Abdel Naser sufrió la peor derrota en la guerra de los Seis Días y el presidente Anuar al Sadat perdió la vida en un magnicidio.