Muamar el Gadafi ostenta varios récords y unas cuantas peculiaridades. La primera es que este beduino de 68 años lleva cerca de 42 al frente de su país. Ningún otro dirigente árabe o africano ha ejercido el poder durante tanto tiempo. La segunda es que Gadafi no es, en teoría, nada, ni jefe de Estado, ni jefe del Gobierno. En la práctica lo es todo, es el que manda de verdad sin apenas contrapeso excepto el de algunos jefes tribales. De ahí que, cuando viaja al extranjero, el protocolo le trata como si fuera jefe de Estado.