Los mapas del norte de Africa que aparecen en los últimos días son bastante elocuentes. Desde la monarquía de Marruecos, en el Atlántico, hasta Egipto, están gobernados por regímenes no democráticos. En realidad se podría seguir al oeste con la República Saharahuí ocupada por Marruecos y seguir dando la vuelta por el Atlántico. Nos encontraríamos, por ejemplo, con Laurent Gbagbo, quien perdió limpiamente las elecciones del 28 de noviembre, pero al que no se le antoja entregar la presidencia al más votado, Alassane Outtara, mientras a su alrededor se acumulan los cadáveres.