Ante el cariz de guerra civil que está tomando la situación en Libia, el mercado del petróleo teme una crisis prolongada que afecte al suministro mundial y obligue a recurrir a las reservas estratégicas, dos factores que podrían disparar el precio del barril por encima de los 150 dólares. La rebelión condujo a la suspensión de dos tercios de la producción petrolera del país, y la intensificación de los combates entre las fuerzas de Moamar Gadafi y los insurgentes hostiles a su régimen podrían provocar perturbaciones duraderas en el mercado internacional del crudo.