El sábado de la semana próxima se celebran los 100 años del nacimiento de Tennessee Williams, una excusa más para que en el mundo estallen sus obras en los escenarios. Uruguay lo hace con teatro y con danza. Pero el estreno de Un tranvía llamado deseo por el Ballet Nacional del Sodre también tiene otros condimentos: la necesidad de incorporar danza contemporánea a la compañía que fue reorganizada por Julio Bocca, y el valor de la versión que Mauricio Wainrot realizó hace unos cuantos años. La presentó por primera vez en Chile en 1998 y dos años después la estrenó con el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín.
Ver nota completa