Hasta el miércoles, el líder libio, Muamar al Gadafi proclamaba su inminente victoria sobre los rebeldes atrincherados en la ciudad de Bengazi. Su discurso, en su habitual estilo, incluyó una referencia a Franco: al igual que las tropas franquistas que tomaron Madrid, dijo, el también tendría el apoyo de una «quinta columna» en la ciudad sitiada. También declaró que la ofensiva habría de comenzar inmediatamente para liberar la ciudad de los «terroristas» y «drogadictos», para quienes no habría piedad.