Tras el lanzamiento de un misil Grad, varios cohetes Qassam y 50 proyectiles de mortero contra las poblaciones del sur de Israel, reivindicado por el grupo islamista Hamas, el Gobierno de Benjamín Nertanyahu anunció una «dura respuesta». Cuarenta y ocho horas después, la aviación israelí ha atacado seis puntos de la Franja de Gaza.