La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, en interés de defender la población civil libia, autoriza a crear una zona de exclusión aérea e imponer un alto el fuego, evitando nuevos ataques sangrientos contra los opositores al régimen de Muammar Gaddafi. Y punto. El primer comentario es que toda la opinión pública mundial está interesada en que esos objetivos se cumplan y en que no exista ninguna extralimitación bélica ni ningún ataque contra civiles. Por eso preocupan algunos golpes que ya ha asestado la aviación aliada en Trípoli. Pero la situación es realmente complicada, en tanto Gaddafi persiste en su ofensiva y ha anunciado que no habrá clemencia para sus opositores. Algo que es difícil de prevenir solamente con misiles.
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