La sensación canadiense del pop adolescente llegó a la Tierra Santa para el concierto del jueves y planea visitar el país y encontrarse con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
La sensación canadiense del pop adolescente llegó a la Tierra Santa para el concierto del jueves y planea visitar el país y encontrarse con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
El embajador de Israel en Turquía, Gabby Levy, solicito al gobierno de Turquía que detenga la flotilla humanitaria que tiene previsto partir el próximo mes con destino a la Franja de Gaza. Levy aseguró que Israel ya explicó su posición al gobierno turco. El enviado israelí entregó la solicitud a un importante funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía.
Por supuesto ha sido un largo recorrido de acusaciones cruzadas entre un progresismo que consigue juntar la palabra burka con la palabra libertad y no se muere de la vergüenza, y un malismo que va a la caza del musulmán con la sola idea de cazar votos. Entre ambas caras de la misma moneda, existe un amplio territorio de sensatez que debe construirse. Y ello implica la voz de intelectuales lúcidos que ni se han asustado por el dedo acusador de la corrección política, ni se han dejado arrastrar por la intolerancia. De Glucksmann a Finkielkraut, pasando por Bernard Henry Levy, muchos han sido los que han dicho sí a los dioses, pero no a los fanáticos sin fronteras, que los usan para destruir la modernidad. Y han sido tildados de todo, reaccionarios, islamófobos…
Quemar un Corán, en público, como expresión de condena a una religión a la que se atribuyen todos los dramas de la tierra, debería ser delito. Y quemar una Biblia como manifestación de idénticos sentimientos, también. Y quemar cualesquiera libros sagrados para una religión, como fundamento del odio y la ira frente a una tensión social, debería tener también el mismo castigo.