Tras un clima de enfrentamiento, las elecciones de 2006 que dieron la victoria a Hamás en Gaza abrieron un periodo de guerra civil entre los grupos palestinos, el asentamiento de Hamás en este territorio, el inicio de un proceso de eliminación sistemática de opositores, y la instauración final en la Franja de un Gobierno despótico, que ha llevado a un proceso de militarización de la sociedad y a un permanente estado de movilización contra Israel. El tradicional estilo corrupto y autoritario que definía el Gobierno de la ANP en Cisjordania, alcanzó en Gaza un carácter criminal, de permanente movilización en apoyo de las milicias y grupos terroristas en sus ataques a Israel.