CANNES.- El fin del mundo según Lars von Trier (con escándalo incluido por declaraciones públicas del director danés reivindicando en parte la figura de Adolf Hitler), una impiadosa descripción sobre el ascenso al poder del actual presidente francés Nicolas Sarkozy y un melodrama bastante extremo de la japonesa Naomi Kawase marcaron la diversidad (y los contrastes) de una de las jornadas más «calientes» de la sección oficial del festival.