Ayer, martes 31 de mayo, se cumplieron 49 años de la ejecución en la horca del criminal de guerra nazi Adolf Eichmann en la cárcel de Ramla, la única vez que en Israel se aplicó la pena capital. El arquitecto de la “solución final del problema judío” durante la Shoá (Holocausto), en la Segunda Guerra Mundial, deseó en sus últimas palabras una “larga vida a la Argentina”, donde se refugió con identidad falsa y fue capturado por el Mossad dos años antes.